REALIDAD Y FICCIÓN                                                                          LECTURA, COMENTARIO, CREACIÓN Escríbenos

Volver a la Página principal

---------

 

 

 

 

 Archivo de textos

 

comentados en el Foro Una ciudad y un balcón

 

 Cultura y adicción.

Fragmento del apartado 4.3. (p. 113 y ss.) del libro de Jon Elster:

Sobre las pasiones. Emoción, adicción y conducta humana.

Ed. Paidós.

  

Cultura y adicción

 

            Muchos tipos de conductas adictivas se consumen en situaciones de aislamiento social, especialmente en los estados avanzados de la adicción. El bebedor solitario y el adicto a la heroína administran su adicción ocultándose del mundo.

            Sin embargo, muchos actos de consumo también ocurren en público. Tienen lugar en presencia de otros consumidores y están causalmente unidos al consumo de otros. El vínculo causal puede discurrir en ambas direcciones. Por un lado, los adictos pueden tratar de buscar compañeros adictos para persuadirse de que su conducta es completamente normal. El alcohólico puede “racionalizar su necesidad afirmando que él no bebe más que sus amigos. De acuerdo con esto, los alcohólicos tienen tendencia a pasar su tiempo con otros bebedores”[1]. Por otra parte, individuos que quizá de otra manera no hubieran consumido pueden verse inducidos a hacerlo debido a la presencia de otros compañeros que consumen.

            De hecho, existen numerosos mecanismos por los que el consumo de drogas adictivas por parte de una persona conduce con gran probabilidad al incremento del consumo por parte de otros. Ver a una persona fumando puede generar el deseo de un cigarro (ansias dependientes del estímulo).

            Aunque el modelo parece especialmente adecuado para el estudio del consumo de alcohol, también puede aclarar los problemas relacionados con el uso de otras sustancias adictivas. Sea B un índice de consumo y N un índice de abstención.

 

            El placer de consumir se representa por una función de utilidad individual,

v= v (x, y)

donde x indica la propia elección;

y  indica lo que eligen los otros.

La tentación de beber o de tomar drogas se acepta que es de carácter social, de manera que, cuando los otros beben, la persona prefiere beber también y, cuando los otros no beben, la persona también prefiere abstenerse. Dicho formalmente:

 

v (B, B) > v (N, B)

v (N, N) > v (B, N)

 

Lo que simplemente refleja que el individuo no quiere alejarse de lo hacen los otros.


[1] Hanson (1995), p. 311.